Lavado.
Este método despulpa la cereza madura, la cual pasa a una estación de fermentación, que es el proceso por el cual las mieles y mucílago adheridas fuertemente al grano despulpado se desprenden y disuelven. Este procedimiento evita que se deteriore la calidad del café. Su proceso de fermentación va desde 18 a 30 horas, dependiendo de la humedad y temperatura del ambiente. Después pasa a la estación de lavado para dejar listo el grano con un pergamino listo para secado que llevará entre tres y seis días, dependiendo del sol y de las veces que lo rayen (remover el café con cepillo de madera); esto garantiza uniformidad en el grano. Después de alcanzar la humedad entre 11 y 12% pasa a trillado (remover pergamino). Después pasa al área de selección y clasificación. Produce cafés muy finos, limpios y con excelente acidez y sabor.